Formación

Como todo hijo de vecino, todos hemos entrado en la cocina de la mano de nuestras madres y/o abuelas. En mi caso fue de mano de mi madre, con aquellos maravillosos bizcochos de yogurt de limón y mi gran amada tarta de manzana.

¡Pero con solo eso no basta!

He ido formándome en cursos y cursillos, leyendo blogs y libros de grandes cocineros y, como no, a base de práctica y error.

Os describo alguno de los cursos que más he gozado: